En la mayoría de los fondos existen cuatro tipos de comisiones:
Comisión de Gestión
Comisión de Depósito
Comisión de Suscripción
Comisión de Reembolso
Las comisiones de gestión y depósito se utilizan para cobrar el servicio de la entidad gestora y de la depositaria. Estas comisiones se restan del patrimonio del fondo por lo que el valor liquidativo de los fondos tiene ya descontadas estas comisiones y su importe es neto.
Las comisiones de suscripción y reembolso se aplican según la filosofía de cada fondo y se aplican en el momento de la compra o venta sobre importe suscrito o reembolsado.