Los paraísos fiscales o áreas de baja imposición son países o territorios donde la presión fiscal y el control de las operaciones financieras y rendimientos de capitales suelan ser inferior a la practicada en otros países. Estos paraísos deben contar con una serie de factores necesarios para su existencia:
- Estabilidad Política.
- Estabilidad Económica (sin fuertes tensiones inflacionistas o desequilibrios en los principales mercados puesto que desincentivarían los intereses económicos extranjeros).
- Libertad de cambios.
- Exenciones Fiscales ( Es la nota mas característica de estas áreas, es el reconocimiento por parte de las autoridades económicas a los posibles ingresos que se pudieran derivar de las transacciones allí realizadas).
- Buenas infraestructuras.
- Relaciones con las autoridades políticas y financieras del país.
No hay una única clasificación única de paraísos fiscales. Entre los países que lista la OCDE se encuentran: Bahrein, Bahamas, Islas Caimán, Costa Rica, Filipinas, Gibraltar, Liechtenstein, Mónaco, Panamá o Uruguay. Además de los paraísos fiscales hay jurisdicciones o territorios con incentivos fiscales similares. Son los denominados centros financieros “offshore”. Entre ellos podemos citar a Hong, Singapur, y países menos exóticos, como Reino Unido, Suecia o Países Bajos.